
El Rosario es una devoción tradicional que busca dar gloria a Dios por medio de la Virgen María, honrando la Gracia que derramó sobre ella. En la devoción del Rosario se contemplan brevemente los misterios de la vida de Jesucristo y algún episodio de la Virgen María. Es una oración que tiene su origen en torno al X en los benedictinos, pero que fue fijado y difundido por los dominicos a partir del siglo XIII por santo Domingo de Guzmán (al cual la Virgen, en una aparición, le dio el rosario como arma para la fortaleza de la fe y contra las herejías). En origen surgió con 150 avemarías en sustitución de los 150 salmos que el vulgo no podía leer o rezar con los religiosos. Aquellas 150 avemarías se distribuían repartiendo 10 avemarías en cada uno de los 15 misterios o escenas que se contemplaban en el rosario: los gozosos (lunes y jueves), los dolorosos (martes y viernes) y los gloriosos (miércoles, sábados y domingos).
Recientemente, con san Juan Pablo II, se añadieron otros 5 misterios: los luminosos, así que el rezo del rosario quedó repartido de otra manera:
- Misterios Gozosos (lunes y sábados): Anunciación, Visitación, Nacimiento, Presentación y el Niño perdido y hallado.
- Misterios Luminosos (jueves): Bautismo en el Jordán, bodas de Caná, anuncio del Reino, Transfiguración e Institución de la Eucaristía.
- Misterios Dolorosos (martes y viernes): La Oración en el huerto, Flagelación, Coronación de espinas, Camino al Calvario y Crucifixión.
- Misterios Gloriosos (miércoles y domingo): Resurrección, Ascensión, Venida del Espíritu Santo, Asunción de María y Coronación de la Virgen.
Es tradicional añadir al final del Rosario unas letanías y alguna oración por las intenciones del Papa, pero, estrictamente hablando, no forman parte del rezo del Rosario. En España es costumbre recitar las llamadas "letanías lauretanas" (que recoge tradiciones del siglo III) que van hilando títulos honoríficos a la Virgen María pidiendo su intercesión.
En nuestra Parroquia Espíritu Santo rezamos el Santo Rosario todos los días a las 18.15h., excepto los jueves, que lo adelantamos un poco, a las 18:00h. para luego rezar las Vísperas antes de dar comienzo a la misa.




