Por el Sacramento de la Reconciliación (también llamado de la Penitencia, del Perdón, y de la Confesión), el Padre perdona al penitente arrepentido por medio del Hijo, enviando el Espíritu Santo por la imposición de las manos y las palabras sacramentales: "yo te absuelvo...". Todo mediante el ministerio sacerdotal, como en cualquier otro sacramento. Aunque, estrictamente hablando, la Confesión es para los pecados graves, la Iglesia recomienda vivamente la confesión frecuente de los pecados veniales, porque nos ayuda a permanecer en estado de Gracia, a formar nuestra conciencia, asumir nuestra debilidad, luchar contra las malas inclinaciones y tentaciones, a progresar en la vida espiritual, etc.


    En nuestra Parroquia Espíritu Santo puedes confesarte en el Confesionario de la Iglesia cualquier día a cualquier hora, pero no siempre podrás encontrar ahí al sacerdote. Estará en el confesionario la media hora antes de la misa de las 10 y la hora previa a la misa de las 19h. (de lunes a viernes). Fuera de ese horario, sintiéndolo mucho, tendrás que ir a la Sacristía o al Despacho Parroquial para pedírselo, e irá contigo al Confesionario.


Sacerdote en el Confesionario:

de lunes a viernes de 10 a 10.25h. y de 18 a 18.55h.

sábado y domingo de 18 a 18.55h.

Fuera de este horario, buscar al sacerdote disponible en Sacristía o Despacho;

NO se confiesa durante las misas.