Tal y como hemos ido anunciando estos días, cambiamos los horarios vespertinos de la parroquia.
El principal cambio es el de la misa de la tarde: pasa a celebrarse a las 20.00h. (de lunes a domingo, todos los días, todo el año).
Con este cambio llegan otro, pues muchas actividades parroquiales giraban en torno a la hora de celebración de la eucaristía: todo se retrasa o alarga una hora. Por ejemplo: el rezo diario del Rosario pasa a ser a las 19.15; la Adoración será más tiempo, de 11 a 20h. y, después de 20.35 a 21.30h.; ahora estamos más disponibles para la Confesión, que será de 18.30 a 19.55h., etc.
Estos cambios, debatidos en el Consejo Pastoral de la parroquia, pretenden dos cosas: favorecer la asistencia a la liturgia y a los grupos parroquiales de aquellos que trabajan o estudian hasta las 6 o las 7 y no llegaban a misa; y alargar la tarde para que los sacerdotes estén más horas accesibles. Sabemos que a algunos no les encajará este cambio, pero creemos que son muchos más lo beneficios que los fastidios. Haremos todos un esfuerzo y, durante este curso, mediremos cómo resulta, para decidir si dejarlo así de manera definitiva o no.















